Ojos vertientes,
Palpitantes de inocencia,
Sensibilidad se desliza,
Sobre tu pequeña cabecita,
Repleta de preguntas,
Lógicas,
Para el mundo corriente,
Pero no para mi niña inocente,
Desligas la enredadera,
De aventuras,
Que viajan entre nubes de tu esencia,
Y atraviesan la línea cortante de tu mente,
Desairando al engaño,
Golpeando la falsedad,
Con solo un retal de sinceridad,Niña prodigiosa alma de metal.
José Chacón
U.E. Agustín Aveledo Tovar