Me hastían los versos, me aburren las pasiones, estoy exhausta de tanta falsedad.
Las paredes se derriban y mis manos flaquean ante la presencia tentadora de la pluma.
Se asusta la madrugada al ver mis ojos perplejos ante la hipocrecia de la vida, aunque quiera, ya no puedo...
Me atormenta la tristeza que se encuentra escondida, tal vez, detrás de mi conciencia pues todavia no pretendo salir de mi vida.
Las paredes se derriban y mis manos flaquean ante la presencia tentadora de la pluma.
Se asusta la madrugada al ver mis ojos perplejos ante la hipocrecia de la vida, aunque quiera, ya no puedo...
Me atormenta la tristeza que se encuentra escondida, tal vez, detrás de mi conciencia pues todavia no pretendo salir de mi vida.
Norelis Posada
2do de Cs.
Escuela Tecnica Robinsoniana
Gral. José Escolástico Andrade